Jueves Milagro de octubre: Siento gran miedo y culpa de perjudicar a otros.

Un Curso De Milagros Fácil

Jueves Milagro de octubre: Siento gran miedo y culpa de perjudicar a otros.

Hola Xavi. Estoy en el Club Nos Gustamos (y cada día me gusto más) jejeje. También estoy haciendo Un Curso de Milagros.

Agradezco que estés en mi vida. Gracias.

Me gustaría que me explicaras la frase: “Todas las cosas obran conjuntamente para el bien. En esto no hay excepciones salvo a juicio del ego.”, pues siento gran consuelo en ella.

El caso es que siento gran miedo y culpa de perjudicar, dañar…..etc.  De cualquier manera a cualquier persona pero sobretodo lo paso muy muy mal si son a mis relaciones especiales. Esto siempre me ha pasado, incluso de niña. Siento una gran carga.!

También me ayuda mucho la frase: “solo sé que no se nada”.

Deseo la paz de Dios.

Un abrazo enorme.

Respuesta:

Hola!!!!

No me extraña que sientas consuelo y paz con estas dos frases, puesto que, por lo que me explicas, “son para ti”. El sentido profundo de ambas es la respuesta a lo que te inquieta, aunque probablemente necesites repetírtelas muchas veces. En eso consiste el trabajo con el Curso, en las repeticiones que van “limpiando” el sistema de pensamiento del ego y su programación “sufriente y sufridora”, para dejar espacio y poder reprogramarnos con el sistema de pensamiento del ES. Así, cada vez es más fácil escuchar las dos voces y elegir el pensamiento adecuado, acortando el tiempo de sufrimiento.

El miedo y la culpa que sientes por el simple hecho de pensar en poder perjudicar a alguien es, aparte de inútil, totalmente ficticia y autocreada. Si el Universo, el Plan Infinito (o como dice el Curso, el Plan de Dios para la Salvación) decide tomar la senda de utilizar a tu ego-cuerpo para que tus relaciones especiales,(u otros hermanos y hermanas menos “especiales”) proyecten en ti lo que tienen que aprender, ¿quién eres tú para boicotear eso? Dar es lo mismo que recibir, y si no permites que tu hermano reciba lo que necesita para ver su espejo en ti y poder sanar aquella parte de su sombra que tú le reflejas, no le estás permitiendo crecer, estás intentando “proteger” y “salvar” aquello que no entiendes ni sabes, no le estás permitiendo recibir. Pero en última instancia, solo estás bloqueando tu crecimiento, puesto que lo que proyectas en él, y en ese miedo absurdo de “lastimarle” es solamente tuyo. Recuerda que todo lo que creemos que nos pasa, en realidad es nuestra proyección y nuestra oportunidad de aprender, por tanto, tu hermano no es diferente a ti y siempre será él o ella (como parte de la Unicidad) quien decida inconscientemente utilizarte a ti para dar un paso más en su despertar y su retorno a Dios. Igual que tú le estás utilizando a él para proyectar tus miedos y poder reconocerlos, perdonarlos y entregarlos al ES para su corrección. Ese es el milagro. Si lo queremos para nosotros pero mentalmente no dejamos que se obre para nuestros hermanos, nos lo estamos negando para nosotros mismos, puesto que todos somos Uno.

Ver al otro como nuestra posible víctima es otra manera de afianzarnos en la creencia de que el otro y yo somos seres distintos y separados, pasatiempo favorito para que el ego asegure su supervivencia y supremacía en nuestra mente, y al mismo tiempo, es otra manera de sentirnos víctimas y susceptibles de que, en cualquier momento, como somos muy “malos”, esa “maldad” que viene de fuera, o de dentro de nosotros (que es lo mismo, puesto que en ambos casos es una creencia, no existe en sí misma) actuará en el momento menos pensado y dañará a nuestro hermano o a nosotros, partes del Uno. Eso es falso, es la película del ego para tenernos quietecitos, sintiendo culpa incluso antes de “cometer el delito” y, por lo tanto, viviendo en un estado de miedo al castigo, sea ese castigo para nosotros o para nuestro hermano. Si lo vemos, es nuestro y a nosotros nos toca la aplicación del perdón, independientemente de donde creamos que se pueda materializar.

La Verdad es que, dentro de la irrealidad, se nos mostrará a todos, a cada momento, la “porción” de irrealidad que necesitamos vivir para cambiar nuestra percepción y proyectar algo diferente, para cambiar el miedo por el Amor, la carencia por la Abundancia, para darnos motivos para preguntarnos “para qué estoy percibiendo esto de esta manera”, para pedir esa corrección, etc.

En una palabra: Para obrar milagros. Un obrador de milagros sabe que el cualquier momento, en cualquier lugar, se puede obrar el milagro, puesto que lo lleva de serie, solo necesita ver las señales donde aplicarlo, donde realizar esa corrección. Pero si esas señales las convierte en el guión de su película y se sienta a mirarla y a sufrirla, creyéndosela, no puede obrar el milagro. No se puede servir a dos amos al mismo tiempo. Siempre tenemos que estar eligiendo.

El ego utiliza a menudo el subterfugio de, mentalmente, intentar proteger y salvar al otro, para huir de donde está el verdadero quehacer: En mí mismo, en mi mente, en mi pensamiento. Para ello, usurpa el papel de Dios, creyendo saber más que su hermano de lo que podría o no podría pasarle. Y luego siente culpa y temor al castigo por haber usurpado ese papel.

Al otro no puede pasarle nada, fuera de lo que Dios tenga reservado para él, el otro también es un ser infinito, hijo de Dios, y nuestra percepción errónea sobre su naturaleza humana puede hacer dos cosas: reforzar nuestra propia percepción como seres humanos indefensos y víctimas propiciatorias o perdonarnos esos juicios y afianzarnos en nuestra percepción como lo que realmente somos: Aquello Real que no puede ser amenazado. Por eso Un Curso de Milagros nos enseña a ver más allá del cuerpo de nuestro hermano, a vislumbrar su parte divina. Solo así podremos ver la nuestra. Al Cielo se entra de dos en dos.

“Todas las cosas obran conjuntamente para el bien. En esto no hay excepciones salvo a juicio del ego.”

Libera a tu hermano de tu interpretación egoica sobre su “terrible” futuro y, cada vez que intentes entrar en aquello “que no te toca”, perdónate y dile a Dios: “Solo sé que no sé nada, hágase tu voluntad y no la mía.”

Y sonríe, que estás muy seria, jejeje:  “La felicidad está en el camino y no en el destino”.

Gracias por permitirme ayudar y aprender, una vez más

Xavi

ATENCIÓN: Si quieres recibir totalmente GRATIS en tu correo mi video-curso “Un Curso de Milagros Fácil”, solo tienes que hacer clic en www.uncursodemilagrosfacil.com e inscribirte. En 4 vídeos sencillos y divertidos te llevarás un completo manual de recursos para comprender y practicar con esta maravillosa herramienta de Paz Interna.

PD: Y si quieres compartir este enlace, quizá ayudarás a otros hermanos a conocer UCDM. “Dar es lo mismo que recibir, y en el mismo momento en que das, estás recibiendo”, dice UCDM.

Recibe un abrazo

Xavi

5 comentarios

  1. M. Pilar dice:

    Y como todos somos UNO, ….que bien me ha osentado leer este regalo de pregunta/respuesta!!= GRACIASSSSSS!!!

  2. victor m garcia galvan ( mexico ) dice:

    Gracias Xavi, como siempre acertado en tus conceptos, que al contestar una pregunta. para uno, nos beneficiamos todos, un abrazo,

  3. Esteban dice:

    Gracias por conpartir me ha aclarado como perdonarme a mi mismo claro entiendo que siempre me estoy perdonando a mi mismo tambien entiendo que lo que proyecto es mi propio juicio y es lo que perdono .y la crencia que te hace juzgar que hacemos con ella?por que sabes que esta hay.
    Entonces es cuando podemos usar el libre abedrio? No se si tiene sentido lo que digo .
    Gracias xavi. Un abrazo

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