Un Curso de Milagros Fácil: Permitir que el amor cambie su forma.

Un Curso De Milagros Fácil

Un Curso de Milagros Fácil: Permitir que el amor cambie su forma.

Pregunta:

Gracias Xavi, un gran saludo desde Venezuela, me encanta lo que escribes , refuerza el aprendizaje del curso , el cual estoy cada vez más dispuesta a practicar, hacer las lecciones y entregar al Espíritu Santo todo lo que me molesta , reconozco que me sigo identificando con el cuerpo, con el ego, pero siento que estoy en el camino , ya que darme cuenta que me estoy identificando es un primer paso ! Les veo a muchos españoles del curso de milagros y me encanta esta enseñanza. Me gustaría estar por allí cerca para participar en esos grupos de estudio. Tengo un gran trabajo de aprendizaje de perdón con la relación de pareja, mi esposo de hace muchos años, si aplico el Curso a esta relación, es lo mismo estar casada como si no , las dos cosas son ilusorias, la pregunta que quería hacerte la primera vez que te escribí era sobre eso: Como llevar la relación de pareja y poder estar en paz con ella , si ya no nos la llevamos bien ? Es aceptar? Rendirse, entregar la relación y si continuamos juntos es porque hay que aceptar esto? Porque si ninguno de los dos tomamos la decisión de separarnos es porque no está dada la separación (desde el cuerpo), porque hay que reconocer que no estamos separados según el curso! Si puedes conversar algo sobre este tema, os sabré agradecer! Saludos inmensos

Hola,

Todo lo que concierne al cuerpo siempre es ilusorio, pero es nuestra vía, nuestra puerta para darnos cuenta, para despertar a otra Realidad, a nuestra Realidad Última, y lo hacemos “desde dentro”, desde las circunstancias que creemos que vivimos, convirtiendo esos juicios, prejuicios, miedos, (los cuales provienen todos de nuestras culpas profundas) en oportunidades de perdón. Dentro de todas esas emociones negativas está la duda, que es una de las favoritas del ego, puesto que constituye una base perfecta para aposentarnos en el miedo y la “parálisis del análisis” de la situación concreta que creemos que nos atenaza. Y para pensar una y otra vez en los mismos términos (basados en el sistema de pensamiento del ego), entrando en bucles continuos de pensamiento repetitivo que acaban por minar nuestra salud emocional y física. El ego quiere resolverlo él solo, puesto que cree en la separación, y sigue buscando en el pasado (el suyo propio y el pasado “cultural”, “moral” y “ético”) con la aparente intención de proyectar algo diferente afuera. Pero esa no es su intención, la verdadera intención es seguir buscando donde no hay, o sea, seguir sufriendo. “Busca pero no halles”, es el mantra del ego, como muy bien dice el Curso.

El Instante Santo es la solución, ese instante libre de juicios que uno pide al ES antes de tomar una decisión. Por eso el Curso habla de “tomar la decisión de no tomar decisiones”, es decir, tomar la decisión de no tomar decisiones desde el sistema de pensamiento del ego y pedir, después de aplicar el perdón a todos los juicios que vengan al ES (sí, en forma de miedo al futuro también, eso también es un juicio), mediante el poder de la entrega de esos juicios, que los corrija, que corrija las causas y que te inspire a tomar una decisión que beneficie a todos los implicados. Y esperar que esa decisión venga de forma espontánea, o que la solución parezca venir incluso de “afuera” (no hay nada afuera que pueda escapar a nuestro poder como seres divinos, pero podemos no verla, de tan ofuscados que estamos con nuestros prejuicios y miedos). Para que la información que necesitamos pueda circular libremente desde la Fuente a nuestra psique haya que limpiar primero el canal, perdonando, entregando y entregándonos a las soluciones que hubieran, aceptando que “todas las cosas ocurren conjuntamente para el bien sin excepciones, salvo a juicio del ego”, que no quiere aceptar jamás eso, puesto que equivaldría prácticamente a su desaparición si nuestra aceptación de la frase anterior fuera completa (que algún día lo será, si practicamos el Curso con compromiso y regularidad en nuestra vida cotidiana).

En esa fase de perdón, en esa labor de estar atento a nuestros pensamientos sobre el tema que nos preocupa, es donde debe estar nuestro foco. En el instante presente, sin “preocuparnos”, sino “ocupándonos”. Mientras sigamos preocupándonos nosotros por la consecución de los resultados, estamos siendo guardianes de nuestro sistema de pensamiento, no estamos dejando actuar al ES, estableciendo una maraña de miedos y anticipaciones (miedo al futuro) que no deja pasar la luz del Entendimiento. Es también una de las estrategias favoritas del ego para afianzarse en la creencia en la separación: “Esto lo tengo que arreglar yo solo”, con todo el sufrimiento que conlleva, ya que, de poderlo arreglar el ego él solito, ya lo hubiera hecho hace tiempo.

Pero es por donde debemos pasar, y así debemos aceptarlo. Primero perdonamos toda la culpa que saldrá (en la forma que sea) y que nuestro hermano (marido, hijo, padre, jefe, compañero, amante, vecino, etc.), nos refleja de nuestra propia sombra, perdonándonos, entregando y agradeciendo a nuestro hermano el ser el vehículo portador de tan valiosa información para nuestro crecimiento. Y aceptamos que eso NO tiene nada que ver con nuestra situación con respecto a esa persona en el mundo de las formas, permitiendo que el Amor, que es imperecedero e inmortal, que siempre está ahí por ser nuestra esencia, pueda manifestarse de manera diferente, que cambie de forma si así nos lo dicta al oído la voz del ES (que no oímos con claridad hasta que no hemos “bajado al sótano” y limpiado suficientemente el “conducto”).

Hablando en plata: “permitiendo” que pase o no pase lo que tenga que pasar. Yo puedo seguir perdonando a un jefe maltratador mientras ese maltrato siga en mi mente, pero no hace falta que siga trabajando en su empresa. De hecho, ayer mismo me perdoné un antiguo prejuicio, un viejo odio que sentía contra un patrón que tuve hace casi cuarenta años, cuando leí que su mujer había fallecido. Como dice muy bien Enric Corbera: “Perdona a tu violador pero no sigas durmiendo con él”. Por experiencia te diré que el período de perdón con mi exmujer no terminó con la separación, sino que más bien empezó, y el perdón con mi padre, por ejemplo, comenzó muchos años después de no vivir en su casa y ser dependiente de él.

Etcétera, etcétera. Donde se demuestra que el tiempo y el lugar “adecuados” no existen, y las formas “correctas o incorrectas” de hacer las cosas en el mundo de las formas tampoco existen, son solo juicios basados en interpretaciones del sistema de pensamiento del ego. Como dice Marianne Williamson, a veces hace falta mucho más Amor para finiquitar una relación, para permitir que cambie su forma, que para seguir con ella.

Recibe un abrazo y gracias por permitirme ayudar y aprender una vez más.

Xavi

ATENCIÓN: Si quieres recibir totalmente GRATIS en tu correo mi video-curso “Un Curso de Milagros Fácil”, solo tienes que hacer clic en www.uncursodemilagrosfacil.com e inscribirte. En 4 vídeos sencillos y divertidos te llevarás un completo manual de recursos para comprender y practicar con esta maravillosa herramienta de Paz Interna.

PD: Y si quieres compartir este enlace, quizá ayudarás a otros hermanos a conocer UCDM. “Dar es lo mismo que recibir, y en el mismo momento en que das, estás recibiendo”, dice UCDM.

Recibe un abrazo

Xavi

2 comentarios

  1. M. Pilar dice:

    Bajo mi criterio EXCELENTE en contenido.
    Bajo mi experiencia personal totalmente CONFIRMADO.
    El InstantesSanto te dejaTRANSPARENTE cual es la SOLUCION y la DECISION a tomar en cada caso que nos PLANTEAMOS.
    Desde el AMOR que NO desde el miedo, tomamos las decisiones que nos llevan con una FUERZA insospechada ha conseguir lo que nuestro ESPIRITU desea . La LIBERTAD.

Deja un comentario