Pregunta:

Hola Xavi
En este momento estoy dando concurso de méritos y pruebas (4º en mi carrera) para ascender en mi trabajo, con el consiguiente aumento salarial, y estoy alerta en aplicar el “chip del curso” a un proceso que para mí entraña algo por lo que en el mundo de las formas siento una enorme atracción: la competencia. Creo que nace de mi deseo de ser especial, de saber cómo estoy rankeada en especialidad con respecto a fulana o a fulano (mis percibidos competidores).
Cada vez que me viene un juicio sobre otro colega (que por lo general se basa en mi miedo, en percibirme separada), me perdono, lo entrego al ES, y confío en que pasara lo que tenga que pasar, y que pase lo que pase yo voy a estar intrínsecamente bien y en paz.
También me vienen pensamientos de que no voy a poder, que es mucha exigencia para mí, que a esta altura de la vida complicarme estudiando, es decir me victimizo, lo mismo, me perdono, entrego y confío.
Los últimos pensamientos que me han venido son que estando en este momento tan especial de la carrera, como se me ha ocurrido hacer UCDM (que además, quien sabe si es verdad…), que en realidad necesito estudiar y concentrarme en mi concurso, que no tengo claras mis prioridades, que entre las lecturas, los ejercicios, el curso on line y otras cosas pierdo tiempo y energía… Es decir, culpa, culpa, culpa… solo me cabe aplicar la “fórmula mágica” y continuar.
En fin, que no me queda otra que tenerme paciencia y hacer lo que buenamente pueda, soltando los resultados.
Y.

Respuesta:

Hola, Y.

Tengo buenas noticias para ti: (y para todos)

La competencia solo existe en tu mente. Lo único que hay son oportunidades para aplicar el perdón. Agradece a tus hermanos-competidores que te lo pongan tan fácil., puesto que en realidad son tus maestros, tus espejos donde puedes reconocer tus miedos y tu sombra, aplicando una y otra vez el perdón.

He visto muchas veces esa trampa del ego, yo la llamo: “Ahora no es el momento”. UCDM dura toda la vida, así que no tiene nada que ver con el tiempo lineal, ni con otros planes de estudios. Al contrario te va a ayudar muy mucho en la clarificación a la hora de tomar las decisiones adecuadas con respecto a tus otros estudios. Sobre todo en el sentido profundo de esos estudios. Como, por ejemplo:

A) Si realmente lo quieres o “crees” que lo quieres.
B) Si es necesario, si te hará avanzar, si te traerá más paz o aumentará tu estrés.
C) Si es por ti que lo haces, o por status, por los demás, por la educación recibida, porque “hay que tener más estudios”, por los gastos y obligaciones que crees que tienes, etc.

Una vía espiritual como UCDM siempre te abrirá los ojos internos y te mostrará “quién habla por tu boca”, “quién piensa por ti”. A base de vivir en el instante Santo y “tomar la decisión de no tomar decisiones” y “poner al Cielo a trabajar en tu lugar y no al ego”, perderás los miedos, irás soltando cada vez más y tu vida evolucionará desde ese constante miedo y preparación para un futuro temible, con el que solemos acceder a UCDM, hacia una confianza en el momento presente cada vez mayor.

Es más, en el mundo de las formas, a medida que vayas paulatinamente dejando de ser guardiana de tu sistema de pensamiento y dejando entrar al Espíritu Santo a juzgar en lugar del ego, te darás cuenta de cómo cambian tus exigencias, tus expectativas, lo que crees ahora que son tus necesidades. Porque aumentará algo maravilloso: Tu confianza en que, venga lo venga, eso es lo que tiene que venir, lo mejor para mí. Mejor dicho: Para Mí.

“Todas las cosas obran conjuntamente para el bien. En esto no hay excepciones, salvo a juicio del ego. El ego se mantiene extremadamente alerta con respecto a lo que permite llegar hasta la conciencia, y ésa no es la manera en que una mente equilibrada se mantiene ecuánime. El desequilibrio del ego se acentúa aún más porque mantiene su motivación principal oculta de tu conciencia, y hace que el control predomine sobre la cordura. El ego tiene todas las razones del mundo para hacer esto, de acuerdo con el sistema de pensamiento que le dio origen y al que sirve. Puesto que el sano juicio juzgaría irrevocablemente contra él, el ego lo tiene que eliminar en aras de su propia supervivencia”

Saludos y gracias por permitirme ayudar y seguir aprendiendo.

Xavi

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